El diseño de una capacitación efectiva se estructura en tres fases fundamentales: planificación, ejecución y evaluación.
Planificación
- Diagnóstico de necesidades → lista precisa de brechas formativas.
- Definición de objetivos SMART (específicos, medibles, alcanzables, relevantes y temporales).
- Diseño instruccional → temas, secuencia lógica, metodología (presencial, virtual o híbrida), técnicas (simulaciones, estudio de casos, role play, microlearning).
- Selección de facilitadores y recursos → puede incluir expertos internos o externos.
- Planificación logística → calendarización, inscripción, permisos laborales.
Ejecución
El facilitador aplica técnicas activas, promueve la participación y contextualiza conceptos. La experiencia debe ser dinámica, útil y directamente aplicable. Durante esta fase se monitorea asistencia, participación y cumplimiento de contenidos.
Evaluación
- Evaluación del aprendizaje → conocimiento adquirido.
- Evaluación de satisfacción → percepción de los participantes.
- Evaluación de impacto → aplicación real en el trabajo.
Finalmente, se realiza retroalimentación y mejora continua, ajustando contenidos y metodología.
Un diseño eficaz no busca “cumplir horas”, sino transformar el aprendizaje en resultados.
