La formación no debe ser un privilegio, sino una oportunidad justa accesible a quienes demuestren compromiso, potencial y desempeño. Los procesos deben estar libres de discriminación (género, edad, nacionalidad, discapacidad, entre otros).
Principios esenciales:
- Transparencia en los criterios de selección
- Igualdad de acceso
- Meritocracia
- Adaptación a contextos individuales
Ejemplo: una empresa que concede becas internas debe informar requerimientos, evaluar objetivamente al personal y ofrecer ajustes razonables si existen limitaciones.
Una organización que forma con equidad desarrolla talento con ética.
